Publicado: 2 de Julio de 2018


A priori contratar un decorador de interiores parece ser un lujo al que pocos pueden optar. Pero a veces hay que determinar si es más beneficioso invertir en algo que nos puede dar ventajas, ganar tiempo y conseguir el tipo de acabado que buscamos. 

Una de las ventajas es que un estudio previo evita cometer errores que conllevan gastos innecesarios y que se dilate en el tiempo cualquier obra o reforma. Ante algún imprevisto un profesional interiorista sabe donde buscar recursos para cualquier solución. Tiene su experiencia que le dicta y puedo optar por soluciones ventajosas para llevar a buen puerto la problemática. 

Tiene la creatividad y manera de calcular que le da su experiencia para calcular el espacio y además, una forma de pensar creativa que forma parte de su día a día, haciendo que saque partido a espacios a decorar.  El profesional estudia al detalle las necesidades de su cliente y las características del espacio para ofrecer la mejor solución posible. Preparará un proyecto con su memoria de calidades para pedir presupuestos reales y evitar así las fugas de dinero que suelen provocar las reformas cuando no están bien organizadas.

Siempre controlando la reforma y asegurándose de que se cumplen los presupuesto y la calidad de los acabados, además de saber qué gremios y cómo coordinarlos para que la obra o reforma sea de mayor efectividad en tiempo y presupuesto final. 

¡Consúltanos!